1. Nombrá el dolor
Antes de elegir una herramienta nueva, escribí en una frase qué tarea repetitiva querés eliminar. Si no sale en una frase, falta contexto.
2. Origen y destino
Listá sistema A (donde nace el dato) y sistema B (donde tiene que llegar). Si hay más de dos saltos, dibujalo en papel.
3. Frecuencia y volumen
¿Cada minuto, cada día, una vez por pedido? Eso define si alcanza un webhook, un batch nocturno o una cola.
4. Contratos y errores
Acordá qué pasa cuando falla un campo obligatorio: reintento, alerta humana o registro en un log. Sin esto, la integración "funciona" hasta el primer borde.
5. Prueba pequeña
Un solo flujo de punta a punta con datos reales vale más que diez reuniones. En Bazan solemos proponer un piloto acotado antes de abrir el alcance.